Carnavales: una fiesta popular que reivindica el ser negro y murgero

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Carnavales: una fiesta popular que reivindica el ser negro y murgero

27
Feb,2017

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Comodoro se prepara para celebrar los Carnavales 2017, con la participación de 25 murgas que expondrán toda su pasión y despliegue, convocando a la ciudad a ser parte de una fiesta de alegría, ritmo y color. En los días previos, Dom compartió los preparativos de un ritual que involucra a jóvenes, niños y adultos, reafirmando la identidad y el orgullo de pertenecer a una comunidad.

Las murgas Soles y Lunas, Los Malcriados a Palazzo’s, Poesía Murgera y La Batucada Comodorense compartieron algunos momentos de ensayos y expresaron qué significa la llegada de esta fiesta popular. Al mismo tiempo, explicaron qué los impulsa, cómo se preparan y qué esperan conseguir cada una con cada día de ensayo.

Desde cuando festejamos

La historia del carnaval en argentina se remonta a la época de la colonia. En un primer momento se jugaba con agua, harina, huevos que se lanzaban, tanto entre las personas como hacia las casas. Esto fue prohibido hasta la Revolución de Mayo cuando la tradición volvió a resurgir de mano de las mujeres que utilizaban principalmente agua.

En los años siguientes comenzaron a predominar las comparsas. Todo estaba reglamentado, las comparsas tenían que estar anotadas, así como sus miembros, en la policía. Las personas que usaban caretas tenían que pedir un permiso y llevarlo encima por si un policía lo requería. El primer corso se efectuó en 1869, participando en él máscaras y comparsas. Fue muy festejado por el pueblo y la prensa. Al año siguiente, una disposición policial permitió el desfile de carruajes1.

Al principio del siglo XX se suspendieron los corsos por los continuos incidentes. Las comparsas empezaron a desaparecer y empezaron a ser más populares las murgas, que estaban principalmente integradas por jóvenes que cantaban desafiantes.

Comenzó a haber una diferencia marcada entre las comparsas, que respetaban un estilo europeo con presencia de músicos con alto dominio técnico de los instrumentos, y las murgas, que mezclaba las tradiciones mestizas.

Para algunos observadores, el Desfile de Carrozas Estudiantiles, nacido en la primavera de 1959, marcaba el origen de lo que sería el Carnaval más grande de la Argentina. De esta manera los vaivenes de la sociedad política y económica, incidieron, como en toda fiesta popular, en los carnavales, en la época de “El Pocho” (Juan Domingo Perón) el Carnaval conquistó el aire arrabalero venido a menos en periodos anteriores2.

Perón hizo desaparecer los feriados de carnaval por las críticas que generaban sobre todo en los detractores de los festejos. En 1976, la dictadura militar los prohibió. Con la llegada de la democracia volvieron los festejos aunque habían sido disminuidos y conservaban ciertos resabios de la censura. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner establece como feriados los festejos del carnaval volviendo a instalar la fiesta popular dentro del calendario argentino como una fecha destacada.

Febrero, el mes del amor

Todos coinciden en que la llegada del verano, y sobre todo el inicio de febrero, significa algo especial para sus corazones murgueros. “El objetivo es tener los trajes completos, sumar gente y mejorar en el escenario” indica Jeremías, el coordinador de Los Malcriados a Palazzo’s. Define a la murga como una expresión del carnaval argentino y realza la labor de las murgas porteñas que fueron extendiendo su impronta a lo largo de todo el país.

“La murga es una pasión también porque están presente a la familia y los amigos -dice-. Es una contención grande para uno emocionalmente y para los chicos también”. Jere, como prefiere que lo llamen, comenzó a participar en la murga desde hace 8 años y en la actualidad tiene 26. “El barrio es murguero”. Participó de una comparsa de zamba, después en una murga y luego fundó su propio espacio junto con su novia y su suegra. “Para el murgero febrero es el mes que espera todo el año” dice.

“Como murgueros esperamos febrero. No sólo los dos días de feriados. Todo el mes” exclama Pitu, quien coordina Poesía Murguera del barrio Isidro Quiroga, popularmente conocido como Las 1311 Viviendas. El joven de tan sólo 28 años comenzó a los 14 junto con un grupo de cinco amigos a conformar la murga. Una de las particularidades de Poesía Murguera es que tiene su propio móvil, un colectivo que compraron con mucho esfuerzo y tras un año de venta de comidas y ferias. Con él viajan recorriendo corsos para participar.

Febrero además de ser uno de los meses de verano y ser la fecha de carnaval es el mes en el que muchas de las murgas están de aniversario. Y precisamente los festejos los realizan bailando. Cuando comenzaron con Poesía Murguera “teníamos ganas de armar algo en el barrio que tenga identidad” recuerda. “Mi papá es re peronista. Le gustan los bombos y me llevaba a los actos. Yo estaba feliz tocando el bombo”. A mediado de los 90, cuando las protestas se hacían sentir, Pitu recuerda el sonido de los bombos y el redoblante en la calle.

La murga comenzó con cinco personas. “Siempre conservamos el mismo nombre y los mismos colores”. Hace 13 años que trabajan de manera formal y su aniversario es el 22 de febrero. Para esta fecha empezaron a hacer los corsos a los que invitan a participar a otras murgas de la ciudad.

Por su parte, La Batucada Comodorense se conformó a mediados de febrero de 1996. Por ese año se iba a hacer una especie de carnaval por el aniversario de la ciudad recuerda Nicolás Arjona. Desde el municipio convocaron a armar murgas y citaron a los grupos interesados a una reunión en La Rural. La intención era que varias comparsas desfilaran por el centro de la ciudad con motivo del aniversario. Uno de los impulsores era Néstor Di Pierro, revela. Por ese entonces recibieron muchos chicos del barrio, la mayoría de ellos agobiados por las problemáticas cotidianas.

Para la murga Soles y Lunas, con más de 20 años a cuestas, este mes también es especial. El origen también está relacionado con la realidad social del barrio. El coordinador Pablo Pichintiniz recuerda que “siempre tuvimos equipos de fútbol y nos juntábamos en Alvear y Misiones a jugar. Una vez un grupo de chicas se presentó ahí preguntando si se podía hacer algo por el barrio”

“Particularmente, tenía la imagen de cuando en Comodoro se realizaban las carrozas barriales. Mi viejo era uno de los que encabezaba la carroza del Pietrobelli” cuenta. Estas carrozas eran algo similar a lo que se hacía el Día del Estudiante en el centro pero en vez de presentar cada colegio, las propuestas las realizaban los representantes de cada barrio.

La estructura de la murga

“El espectáculo en la murga consta de tres partes: canciones de presentación, canción de crítica y de retirada. En medio de todo eso hay demostraciones de baile y percusiones” explica Jere. Los murgueros emprendieron un proceso de formación constante desde hace un par de años de la mano de la Municipalidad. La visitas de distintos profesionales relacionados con la directores, la puesta en escena y el baile provocó un cambio según él.

Uno de los números que la murga está trabajando son las canciones y recitados. Se trata de críticas al gobierno y a la sociedad con un toque picaresco. “Antes las murgas eran sólo de desfile (en la ciudad) con percusión y nada más” explica. Esto había quedado como resabio de la última dictadura militar cuando se les prohibió el canto y los recitados.

Se puede hacer una gran diferenciación entre las murgas tradiciones, que son más clásicas con el uso de instrumentos y usan bombos y platillos, y las más modernas que llegan a usar instrumentos melódicos. También se pueden diferenciar por el baile libre en las más antiguas y las coreografías rítmicas en las modernas.

Particularmente, en la ciudad se impuso un estilo propio -creado por las más antiguas- al que denominan “patagónico”. Pablo lo explica como la diferenciación de no querer ser “ni murga porteña ni murga uruguaya”. “Las murgas de Comodoro, como la Batucada, Soles y Luna y algunas más tienen una identidad propia que es patagónica comodorense, que se puede ver cuando las chicas bailan y los chicos tocan”

“Al principio no entendíamos nada, hacíamos algo muy mezclado” dice Nico sobre los primer años de la batucada. En el año 1999 recibieron una capacitación de la Secretaría de Extensión Universitaria con Pepe Romero, del Centro Cultural Rojas. “Nos sirvió mucho comprender el origen de la murga a la Argentina -resalta Nico-. La primer murga que se ve es “La Gaditana que se Viene”, que tenía una estructura bastante conformada. Eran once personas que tocaban y bailaban arriba de un escenario como lo hace hoy en día la murga uruguaya”.

La murga rioplatense tiene dos vertientes según dónde se encuentre. En la zona uruguaya se fortaleció el escenario mientras que en argentina la denuncia callejera fue la que predominó. Se nutrió además de lo arrabalero y el tango, siendo la denuncia un aspecto sobresaliente.

“Nosotros somos una murga tradicional patagónica” explica. “Las chicas bailan y los chicos tocan. Se nos hizo imposible hacer que eso cambie” comenta con cierta resignación.

Autogestión

Cada motivo para conformar la comparsa es distinto. Sin embargo, algo que tienen en común son la búsqueda de financiamiento y la transmisión de valores a sus integrantes. En el caso de Soles y Luna y La Batucada están activas únicamente en el verano con esta cantidad de gente y ensayos. Durante el resto del año reducen las actividades a talleres de música que cubre con profesores especializados.

En el caso de Soles y Lunas también tiene un pequeño cuerpo de baile pero mucho más reducido. “Esto tiene todo un trabajo previo. Hace tres años que contamos con un profe que da vientos y eso tiene un costo. Eso lo pagamos nosotros” explica Pablo. Además, sostiene que si bien la murga es importante en lo que se concentran es en que los chicos estudien y aprueben todas las materias de la escuela. Ese trabajo lo llevan adelante con Patio Abierto, la red que convoca a distintas instituciones del barrio durante el año.

“Si ponés a uno de los chicos más grandes a ayudar a uno de los más chiquitos a arreglar su instrumento es un acto solidario -dice Nico-. Lo mismo cuando las chicas pintan a las más chiquitas, o cuando unos les enseñan a tocar a los otros. Los demás lo ven y sienten que tienen que ayudar. Se crear una pequeña solidaria”. Estas pequeñas acciones, que se replican todos los días, son algunas de las cosas que buscan fomentar. Asimismo, desalientas los enfrentamiento con otras murgas. Esperan que estos chicos, que en algún otro momento se van a cruzar con otro integrante de otra murga de la ciudad pueda establecer una conversación, un saludo.

Para Los Malcriados, cuando presentaron el aval en la secretaría de Cultura, que les sirve para que el municipio las reconozca y les permita realizar distintas actividades, no pensaron el trabajo que los acompañaría. Para arreglar los instrumentos, hacer los trajes y moverse necesitan fondos. El municipio les brinda un subsidio a todas las murgas oficializadas. Este año fue de 20 mil pesos, un dinero que en principio suena excesivo pero que nunca termina de alcanzar para los infinitos gastos. Los Malcriados son autogestivos dice Jere, como la mayoría de “las murgas de Comodoro se bancan a pulmón, con la venta de comida, rifas, bingos. Nos solventamos en base a esos eventos”.

La mayoría de los integrantes de Poesía Murguera son del barrio. Sin embargo, participan chicos de Laprida, Diadema. Km. 8, Máximo Abásolo, Extensión del Abásolo, San Cayetano y Moure. “Lo que uno viene hacer cuando hace murga es despejarse del mal” lo explica como alejarse de los problemas de la casa . Se descargan” dice Pitu y argumenta que detrás de la murga hay un folclore interno que es como estar contenido como una familia.

“Como murga tenemos muchas metas a cumplir. Nosotros como Poesía tenemos metas y compromisos” sostiene, y lo explica como un balance entre el disfrute de bailar y también el compromiso de colaborar con el trabajo que implica todo lo organizacional. El año pasado tuvimos la meta de viajar a Buenos Aires, a los carnavales porteños, y trabajamos todo el año. Hicimos eventos, vendimos pollos, rifas y empanadas”. Finalmente, consiguieron el dinero suficiente y un grupo de chicos pudo viajar a participar de los carnavales rotando por los distintos barrios porteños.

Esto les impidió presentarse en los carnavales de la ciudad. No obstante, no lo viviendo como una frustración. Es más, planean volver a repetirlo. Aseguran que la experiencia que adquirieron vale la pena el sacrificio.

“Trabajamos para cumplir metas. Si la murga quiere viajar afuera de la provincia (para mostrarse) se tiene que laburar” sentencia. “Este año queremos ir al corso del fin del mundo en Tierra Del Fuego. Es un compromiso grande porque somos unos 45 personas en escena”

Ser parte

“Siempre nos pasa que después de la Maratón de Diario Crónica tenemos un mayor número de personas interesadas en participar” en La Batucada. “Le proponemos a los chicos que vienen de los distintos barrios que asistan a las de su barrio para promover las murgas barriales” dice Nico.

La participación varia año a año las murgas aunque siempre tienen un nucleo duro de gente. Aseguran que está relacionada con la situación económica de la ciudad. “Cerca del 2001 eran tantos los chicos que teníamos que abrir cupos de inscripción para poder darle los materiales a los que asistía”. En cambio, entre el 2005 y 2006 los grupos se reducían en enero y febrero y los chicos cambiaba y era porque muchas familias se iban de vacaciones”.

Pablo reconoce que “gracias a la murga estamos donde estamos con Patio Abierto. Si no nos hubiesen conocido por la murga no estaríamos en el Domingo Savio. Buscamos siempre que el chico sea un protagonista”.

“Creo que los chicos se enganchan en la murga por el protagonismo que les propone. El pibe necesita que alguien le dé bolilla y la murga les brinda inserción social”. “Hay algunos vecinos que están muy fastidiosos por el ruido -explica-. Siempre les pedimos las disculpas del caso. Pero son dos meses que trabajamos durante una hora y media y después y paramos”. En el invierno la murga existe pero más reducida porque se busca que los chicos se concentren en los estudios con Patio Abierto.

“Los chicos de la línea fundadora tiene bailando a sus hijos, tienen a su familia acá adentro. Es muy lindo ver a esa gente acá porque somos una familia” dice, y continúa. “Lo que te gratifica es ver a la familia donde ellos estuvieron y eso quiere decir que algo bien estamos haciendo”.

Ruidos molestos

“Al principio tuvimos mucha resistencia en el barrio -explica Nico-. Una vez nos encontramos con varios vecinos que se estaban quejando de la murga y les recordamos que en los 90 teníamos a ‘la patota de la laguna’ una banda que se tiroteaba todos los días a plena luz. “Les dijimos que qué es lo que ellos preferían, si escuchar el sonido de los bombos o el de las balas”.

Son varios los prejuicios a los que se tienen que enfrentar los amantes de la murga: que son vagos, que sólo se juntan a beber, que no se preocupan por sus shows y que lo que hacen es sólo ruido. Como todos los prejuicios no tienen un fundamento en base a la experiencia. Sin embargo, uno de los principales problemas que enfrentan los que hacen murga es convivir con los vecinos.

En el caso de Los Malcriados a Palazzo’s es el segundo año que ensayan en el playón del barrio. Es un lugar abierto en el que pueden bailar y hacer el ruido necesario. “Nunca tuvimos problemas con los vecinos. Siempre tratamos de respetar. Nunca estamos más de dos horas (ensayando), siempre en un horario determinado que no moleste la siesta”.

Para los chicos de Poesía Murguera fue un poco más conflictivo. En un primer momento la murga tenía a varios hijos de vecinos de la misma cuadra en la que ensayaban, una estrecha calle se une a la Francisco Behr (Marinero José López). Por lo que los vecinos toleraban el ruido que podían generar los ensayos. No obstante, cuando estos jóvenes fueron creciendo y abandonando los hogares paternos, y al mismo tiempo a la murga, los vecinos comenzaron a oponerse al barullo. Tanto así que llegaron a juntar firma para impedirles que ensayaran. “No sacaron de la cuadra” reconoce Pitu y agrega que “respetamos su deseo y ahora ensayamos en el Club Roca”.

“Como todo arte de barrio es algo que no toda gente comparte, no a todos le gusta. Pero creo que es algo a respetar. Es algo que está creciendo” sostiene Jere. “Creo que la murga en un tiempo más se va a ver mucho más”.

“La gente se enoja cuando nosotros tenemos dos días al año en el centro de la ciudad para nosotros. Se enojan” dice Pablo, quien con algunos años más de experiencia se muestra más tolerable. “Hay que explicarle a la gente para lo que trabaja la murga. También le explicamos que somos parte de la sociedad”.

El trabajo con y por la cultura

Poesía realizó “El corso recibiendo a Febrero” en la calle Francisco Behr, en la que pasaron todo el día con desfile. Para ello se invitaron a otras murgas y aprovecharon a vender comida, para seguir recaudando fondos. Este corso es propio. Lo realizan con motivo de la llegada del ansiado mes y siempre es una buena oportunidad para ir ensayando todo lo que irán presentando en las distintas oportunidades que tenga.

Además de todo lo que implicó la organización estuvieron realizando la venta de comida. “Para que tengamos una buena espectáculos necesitamos baños químicos, una ambulancia y personal de tránsito. Eso lo brinda la municipalidad. Hacen la baja de la línea de corriente y arman el escenario. Si eso lo tuviéramos que hacer nosotros con el trabajo de la gente no sé si podríamos” sostiene.

En el último tiempo, el trabajo de la Secretaría de Cultura es reconocido por integrantes de las distintas comparsas. Todos coinciden en afirmar que ahora es más facil que desde Cultura los atiendan.

“En el año 2001, nos recibieron por primera vez un secretario de Cultura como integrantes de la murga” recuerda el coordinador de La Batucada. “A (la secretaría de) Cultura nos costó entrar porque había un pensamiento elitista sobre lo que es”. Incluso, la murga llegó a pelear con distintos funcionarios por la forma en que eran tratados. En una oportunidad se opusieron a la competencia que una secretaria propuso.

El sistema establecía dos grupos de murgas que se iban enfrentando y que se iban eliminando mutuamente hasta consagrar a la gran ganadora que recibía un premio en efectivo. El resto se quedaba sin más que el hecho de haber participado. Por ese entonces, los integrantes de La Batucada argumentaron que se marcaban las diferencias de niveles y recursos entre las más nuevas y las viejas.

El repertorio de las murgas3

El repertorio incluye partes habladas, como expresiones cercanas al habla cotidiana, y otras basadas en técnicas populares de declamación, fragmentos que pueden considerarse actuación teatral, y partes cantadas. Entre las primeras son frecuentes los monólogos y, más aún, los diálogos. Un recurso muy utilizado es presentar personajes ajenos a la realidad nacional para introducir un tema; también son característicos los personajes individuales identificadores de los cuplés.

La mayoría de los textos cantados se estructura como contrafactum de canciones populares del ciclo anual que se cierra con ese carnaval, de temas que perduran en la memoria popular o de aquellos que por su temática permiten juegos literarios sobre el tema que se elige para desarrollar. La popularidad de ciertas “letras” creadas sobre músicas compuestas específicamente para una murga han motivado que se construyan contrafacta sobre ellas, o que una misma música, popularizada en el ámbito carnavalesco por una determinada murga, sea reutilizada en años siguientes a raíz de la aceptación lograda en este contexto.

Con muy pocas excepciones, las presentaciones o saludos y las retiradas son las piezas caracterizadoras de las murgas. Fragmentos de algunas de ellas forman parte del patrimonio tradicional de todos los uruguayos, tan socializados como el Arrorró o el Himno Nacional, por citar las dos expresiones poéticomusicales situadas en los extremos de la transmisión espontánea y de la institucional. Sin duda, el texto y la música murguera más popularizado está constituido por los cuatro primeros versos de Uruguayos campeones.

En cuanto a los temas los más desarrollados son el carnaval, la murga, la crítica social, la sátira política, noticias entre el carnaval y carnaval, el futbol y la vida cotidiana.

1Dirección de Educación Superior de Mendoza, Instituto Nacional de Formación Docente.
2Idem.
3Las letras de las murgas – Secuencia Carnaval – DGCyE

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